lunes, 16 de enero de 2012

Dia del buscador de la verdad



Escribo esto estando en las laderas de Picoferro, el sol esta saliendo ya, resguardando a las estrellas ya en su abrazo.

Acabamos de tener una batalla con los Udukis, esta vez, con la ayuda de los norteños, bueno, es normal, a fin de cuentas, poco mas arriba esta su pueblo.

Fue algo bastante rapido, la verdad, en apenas una hora, estabamos corriendo hacia el frente desde Angor, y en la playa, los Udukis nos recibieron con piedras, nos apañamos para apartar los botes a toda prisa y poder prepararlos para cruzar, me falto un pelo para que me cayera una encima...

Conseguimos cruzar a malas penas y con mucha prisa, entre los Udukis y las piedras, pero llegamos a la costa intactos, y ahi estaban, esperandonos, no llegamos ni a bajar de los botes cuando oleadas y oleadas de Udukis enfurecidos se nos lanzaron encima buscando nuestra sangre.

La primera oleada fue bien, la segunda... no tanto, al menos para mi, me rodearon y casi me consiguen matar, gracias a Eldor que consiguieron sacarme de alli (Empiezo a estar harta de ser siempre la primera que cae) y reponerme lo suficiente para salir de nuevo a la pelea, a pesar de que mis compañeros de batalla dijeran que era una insensatez, asi que... me hice un apaño pidiendoselo a Eldor, y segui adelante, volviendo a blandir la espada, representando a todo aquello por lo que Eldor quiere que luchemos.

A medida que la batalla se iba desenvolviendo a nuestro favor, un Uduki, el mas grande y feo que he visto jamas, salio de entre sus filas gritando como un monstruo furioso en busca de sangre en la que revolcarse.

Muchos de los soldados que nos acompañaron apenas fueron rival para semejante monstruo, habia algo que me lo decia en mi corazon, yo era su unico rival y la unica que podia vencerlo, asi que, me lance derecha hacia ...¿Eso? con un grito.

Nada mas darle el primer golpe, mi espada reboto sobre su piel como si fuera de madera, y los golpes de su hacha destrozaron parte de mi armadura como si fuera de papel, el tenia una fuerza fisica abrumadora, pero yo tenia algo mas, algo con lo que ningun ser mortal puede rivalizar en este mundo.

Tenia a Eldor.

Pidiendole su favor, Eldor me lleno de fuerza divina, me otorgo vitalidad mas alla de lo humano, y de la pericia que solo los mejores guerreros podrian conseguir tras años y años de entrenamiento.

Mientras notaba como mi cuerpo se enardecia y crecia ante el influjo de poder divino, note algo mas, los golpes del Uduki no me hacian efecto, golpeaba y golpeaba, pero no habia herida, no habia daño, solo habia una palabra en mi mente.

Esperanza.

Y con ello en mente, comence a devolver los golpes, con cada embate lleno de furia celestial, hacia retroceder al Uduki, cada golpe dado, era una victoria para nuestra esperanza.

Al final, entre todos, y la con ayuda de Eldor, y nuestra esperanza, conseguimos abatir al Uduki gigante sin antes, hacernos conscientes de su odio con una mirada mientras caia.

La batalla acabo, los Udukis comenzaron a huir tras la caida de... eh... ¿Comandante quizas? o lo que fuera.

Maese Gray bajo para darnos las gracias, y proporcionarnos suministros para los heridos, admito que todavia estaba euforica por todo lo que habia pasado, y me exalte diciendo que la batalla no acababa hasta que ellos estuvieran en sus casas, con razon luego tengo la fama de loca que tengo.

Y bueno, luego tras una charla en la que... creo que le cai bien, empece a ayudar a los heridos como podia, y cuando no se podia hacer mas, me retire con mis queridos amigos a descansar, ahi fue cuando me di cuenta de que tendria una bonita cicatriz en el vientre, de cuando me abatieron, se ve que me dieron mejor de lo que parecia...

En fin, creo que terminare estas lineas, estoy viendo a Nana levantarse y al resto, y la guardia parece estar levantando el campamento, asi que es hora de volver a casa y descansar, si hay algo de todo esto que no podre olvidar jamas, es como Eldor, toca a aquellos que ha elegido, creo que entiendo mejor cual es mi mision aqui, y quizas, sea la mas importante de lo que jamas imagine.

Luchar por la esperanza de un dia mejor.




Dia del grimorio (Segunda parte)

Lo siguiente, seria lo que vino al poco después, admito que desde no hacia mucho, habia tenido unas cuantas malas experiencias de las que te hacen sentirte como una inútil, como que no te tomen en serio, que a pesar del grandioso poder que posees, al final, solo acabes sanando tres heridas... Y me deprimí, bastante, incluso en mis sueños, o al menos, lo que recuerdo de uno, es que no quería seguir luchando mas, no queria seguir siendo la elegida de Eldor, no me sentia... Como decirlo, capaz de seguir con ello, de tener tanto poder y tanta responsabilidad para acabar haciendo dos apaño mal hechos.

Sin saber esto, Nana, consciente de mis problemas de sueño, y bueno, que se me notaba que estaba rara, seguro, me llevo a la huella de Ursion, a conocer a un tipo que parecia... raro, lleno de pintadas, y todas esas cosas, dijo que me ayudaria a dormir... Y bueno.

Estuvo haciendo un ritual raro, que si me pintaba, haciendo esto, lo otro... Hasta que bueno, entre en trance, y me vi como siempre, a decir verdad, te acostumbras.

Pero esta vez fue distinto, me veia a mi misma, o mas bien, a mis "yo" misma, cuando estaba triste, enfadada, contenta... Era como verme a mi misma, en todas mis facetas, y creo que incluso alguna que no me conocia, a medida que me iba acercando, se iba convirtiendo en una, y casi cuando llegue, en una imagen exacta de cuando era una niña, como si tuviera.. 20 años, mas o menos, y llevaba algo en la mano, me acerque a cogerlo, pero en ese momento... todo empezo a nublarse... y bueno, volvi a despetar, en la habitacion, Nana tenia una cara de espanto, igual que el resto de gente, y el tipo estaba desmayado, en el suelo.

Pero me sentia bien, en paz conmigo misma, mucho mas de lo que habia sentido antes, salimos de alli y... La verdad, no se como podria agradecerselo a Nana, le debo un favor grande, muy grande.